miércoles, 22 de abril de 2015

COMPOTA DE MANZANA Y FRUTOS SECOS


Después de tantas recetas ricas, pero cargadas casi siempre de calorías me atrevo a publicar una muy sencilla y sana, pero que además nos sacará de apuros en caso de una comida imprevista porque podemos almacenarla durante tiempo en la nevera, se conserva estupendamente y está riquísima.
Con esta receta participamos en el 6º reto BBSS que organiza Marisa.

Un reto que tiene como objetivos;
-Motivar y contribuir a mejorar la calidad de la alimentación.
-Poner al alcance de los ciudadanos interesados, Recetas BBSS. (buena, barata, sana y sencilla)
 Y ser cómplices y contribuir a hacer aflorar sonrisas..

 La receta  para participar en este reto tenía que ser atractiva y tiene que apetecer prepararla, no incluirá entre sus ingredientes productos de precio elevado y serán fáciles de adquirir en cualquier comercio. Además no podrá contener grasas saturadas, azúcares ni sal en exceso, ni  conservantes o precocinados… y además el proceso de elaboración no será complicado y la explicación será muy clara.
Aunque los ingredientes a simple vista nos recuerden mas el Otoño, para mi es una receta que en cualquier temporada resulta muy agradable y sencilla de hacer, porque las manzanas y las peras las tenemos todo el año en el mercado y el resto de las frutas secas igual. Con esta receta sale una buena cantidad que se conserva estupendamente en un bote de cristal en la nevera.
Me encanta comerla fría junto con yogur  para desayuno, o  como postre con una gran bola de helado de vainilla o nata. O sencillamente sola.
En esta ocasión formó parte de un desayuno servido  sobre un cremoso yogurt griego.
La receta original es del cocinero David de Jorge, de Robin Food, pero la realidad es que he modificado cantidades ya que la hago añadiendo los paquetes completos de los frutos secos, que suelen contener algo mas de lo que pone la receta y la cascara de limón.

INGREDIENTES

200 g de uvas pasas
200 g de higos secos
12 orejones de melocotón 
12 ciruelas pasas 
4 manzanas  verdes acidas peladas en trozos
3 peras duritas y peladas en trozos 
1  ramita de canela
3 cucharadas de azúcar moreno
1 chorro de coñac
1 chorro de vino moscatel o Pedro Ximenez
1 cascara de limón
Poner en un las frutas secas cubrir de agua y hervir 10 minutos destapado. 
Mientras ir pelando y troceando en pedazos no muy pequeños las manzanas y las peras, cuando esté añadir a lo anterior, mas el azúcar la canela la cascara de limón y un chorro de coñac. Dejar unos 20 minutos y echarle entonces el vino, dale un hervor para eliminar el alcohol cocer hasta que tenga la consistencia que nos guste y dejar enfriar.  
Lista para disfrutar.
 En crudo, ahora vertemos el vino, y después de 20 minutos estará lista.

miércoles, 15 de abril de 2015

TARTA DEL MAGO DE OZ (The Wizard of Oz)

PARA DÁCIL, "NUNCA TE QUITES TUS ZAPATOS ROJOS"

"Nunca te quites tus zapatos rojos". Esto le dijo el hada buena a Dorothy (Dorita en la versión española), cuando buscaba regresar a su casa, porque... "Como en casa no se está en ninguna parte". En sus zapatos rojos estaba todo su poder, aunque ella tardó bastante en darse cuenta, mientras humildemente se presentaba a sí misma ante el Mago de Oz como "La pequeña e insignificante Dorita".

Yo tengo desde hace muchos años una amiga pequeña. Pequeña, que no insignificante, porque le paso 20 años (aprox) y tengamos la edad que tengamos las dos, siempre será pequeña. Cuando tenía unos 10 años y yo unos 30, solía acompañarme algunos fines de semana o días enteros en los que pasábamos horas y horas viendo "pelis" y comiendo golosinas. Hablábamos mucho, y recuerdo con asombro lo interesante que me resultaba su conversación, a pesar de su edad. Una cabeza bien amueblada desde los 10 años imagínense en lo que puede convertirse de mayor. Así es Dácil, y hace unos meses cumplió 30 años. (Snif snif como pasa el tiempo de rápido). De pequeña, una de sus películas favoritas era "El Mago de Oz" y su madre cuenta que pudo verla cientos de veces. Por eso, hacerle esta tarta fue para mí una oportunidad única para felicitarla recordando aquellos días compartidos. La película está tan llena de mensajes y de intenciones que no sabía como colocarlas todas en su tarta. Al final lo que hice fue poner todos los amigos de Dorita en el piso alto (son dibujos escolares impresos en papel de azúcar), cada uno con su valor: la bondad, el cerebro, el corazón y el coraje. Todo lo malo del camino: la bruja, el huracán y el globo que se escapa llevándose las esperanzas, están en el piso de abajo, en medio está el camino amarillo, sus zapatos rojos y su inseparable Totó. Y al final de todo, la verde ciudad encantada a la que llegar. 

Lo que yo quisiera es que Dácil recorriera su camino sin quitarse nunca sus zapatos rojos, rodeada de sus amigos y dejando atrás todo lo malo, que llegara a su ciudad encantada y si ella quiere, sólo si quiere, que pueda volver a su casa en cualquier momento.  En definitiva, querida Dácil, mis mejores deseos para la lindísima mujer en la que te has convertido. 


Y, esta es la receta que utilicé:
Empezamos unos días antes preparando la decoración. En este caso se utilizó pasta de azúcar (fondant) para cubrir la tarta, y sobre esta cubierta se puso el resto de la decoración. Los elementos planos que van pegados en la tarta, son dibujos y textos que se imprimieron en papel de azúcar, los elementos en tres dimensiones (Dorita, Totó, las amapolas, y las figuras que representan a los personajes que son: la varita mágica del hada, el corazón del hombre de hojalata, la condecoración al honor del león, y el diploma del espantapájaros, así como los zapatos rojos) se modelaron en pasta de azúcar de colores. El camino también es de pasta de azúcar texturizado con la forma de los ladrillos. La ciudad encantada es una pieza de azúcar Isomalt teñido en verde y a la que se añadió purpurina comestible verde. 
Para el piso inferior se utilizó un molde de 28 centímetros, se componía de bizcocho de chocolate relleno de ganaché de chocolate con leche y licor de naranja (se hicieron dos bizcochos con las cantidades que se citan más abajo) y, el piso alto, que era bastante alto para que cupieran los personajes, era un bizcocho de vainilla con relleno de crema suiza de dulce de leche. (Se hizo en cantidades dobles respecto a lo que pone esta receta y se repartió en tres moldes iguales de 18 centímetros de diámetro cada uno)


Tarta inferior.  Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.
Ingredientes para el bizcocho de chocolate
225 gramos de chocolate negro (70% de cacao)
65 gramos de cacao en polvo (usé valor)
175 gramos de mantequilla
4 huevos tamaño L
300 gramos de azúcar blanco
Vista superior
175 gramos de harina
1 cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de levadura química
1/4 cucharadita de sal
1 cucharada de pasta de vainilla
240 ml de suero de leche (buttermilk) (Si no disponemos de él podemos hacerlo mezclando 230 ml de leche con 10 ml de zumo de limón, mezclar y dejar reposar unos 10 minutos)
Ingredientes para el ganaché de chocolate con leche y licor de naranja:
600 gramos de chocolate con leche
140 gramos de nata
Entre 6 y 8 cucharadas soperas de licor de naranja.

Tarta superior. Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.
Ingredientes para el bizcocho de vainilla 
250 gramos de harina
1 y 1/2 cucharaditas de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato
1/4 de cucharadita de sal
200 ml. de suero de leche
1 y 1/2 cucharadita de extracto o pasta de vainilla (yo usé home chef)
125 gramos de mantequilla
200 gramos de azúcar
3 huevos tamaño L
Ingredientes para la crema suiza de dulce de leche:
100 gramos de clara de huevo
200 gramos de azúcar
300 gramos de mantequilla
1 bote de dulce de leche (de leche condensada, lata pequeña)

- Almíbar neutro para bañar los bizcochos.

Preparación de los bizcochos de chocolate:
Para preparar los bizcochos de chocolate, precalentamos el horno a 170 grados centígrados. Preparamos el molde que vayamos a usar de la forma habitual con mantequilla o spray antiadherente. Ponemos el chocolate, cacao y mantequilla en un cazo y lo derretimos suavemente al baño maría (puede ser también en microondas).  Ponemos los huevos en el bol de la batidora, añadimos el azúcar y batimos bien a alta velocidad con las varillas hasta que esté espumoso. Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla que ya estará tibia y seguimos mezclando.
Mientras tanto, tamizamos todos los sólidos juntos, la harina, el bicarbonato, la levadura y la sal en un cuenco grande. Si tamizamos dos veces mejor. Por otra parte tendremos preparado el buttermilk al que le habremos añadido la vainilla. Incorporamos a la batidora un tercio de la mezcla de harina y mezclamos hasta integrar suavemente. Añadimos la mitad del buttermilk y mezclamos. Repetimos con el otro tercio de harina, a continuación la mitad del buttermilk que quedaba y, finalmente el otro tercio de harina, mezclando suavemente el ingrediente anterior antes de añadir el siguiente.
Ponemos la mezcla en el molde y horneamos unos 40 minutos. Comprobamos si está hecho pinchándolo con una brocheta de madera hasta que salga limpia antes de apagar el horno. Si fuera necesario dejar 5 o 10 minutos más. Si ya estuviera muy tostada la superficie, cubrir con un aluminio durante los últimos minutos de cocción.
Sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde durante 10 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar del todo sobre una rejilla. Si se prepara el día anterior estará más compacto y será más fácil cortarlo en capas para la tarta.
Preparación del ganaché de chocolate con leche:
Derretir el chocolate en microondas o al baño maría. Calentar la nata hasta que empiece a hervir, revolver y enfriar un poco antes de incorporarla al chocolate. Batir el chocolate con la nata hasta que estén bien unidos, añadir el licor de naranja y seguir batiendo hasta que la mezcla tenga una textura lisa y brillante. Dejamos a temperatura ambiente por lo menos 7 horas. Pasado este tiempo la montamos como si se tratara de nata. (Receta de Cakes Haute Couture)

Preparación de los bizcochos de vainilla:
Si fuera posible es conveniente preparar los bizcochos el día anterior al montaje de la tarta porque será más fácil cortarlos en capas. Preparamos los bizcochos empezando por engrasar el molde de la manera que acostumbremos, forrándolos con mantequilla y espolvoreando un poco de harina sacudiendo el sobrante, o bien usando un spray antiadherente.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una masa esponjosa, (si lo hacemos en amasadora, utilizaremos la pala, no las varillas y una velocidad media-alta). Cuando esté bien integrada bajamos la velocidad y vamos añadiendo los huevos de uno en uno. En un bol aparte tamizamos y mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal y por otro lado mezclamos la vainilla con el buttermilk. Vamos añadiendo alternativamente a la amasadora, que estará a baja velocidad, primero un poco de harina (más o menos una tercera parte del total), a continuación la mitad del buttermilk, seguidamente otro tercio de harina, la otra mitad del buttermilk y finalmente el último tercio de harina. (Es decir, empezamos y terminamos con harina). Batimos sólo lo necesario para integrar los ingredientes.
El tiempo de horneado variará según el horno y según el molde que se utilice. A 180 grados puede estar unos 30 o 35 minutos, pero hay que pincharlo antes de sacarlo y si vemos que toma mucho color en la parte superior y aún no está seco el interior colocaremos un papel de aluminio por encima. (Receta de Tartadacabra)
Preparación de la crema suiza de dulce de leche:
Ponemos las claras y el azúcar en el bol de la batidora si fuera de acero inoxidable o en cualquier otro bol al baño maría y sin dejar de batir esperamos a que se caliente sólo hasta que notemos que el azúcar se ha disuelto (unos 4 minutos). Retiramos del fuego y montamos estas claras en velocidad alta hasta que se formen picos (unos 10 minutos). Debe estar fría antes del siguiente paso que es añadir la mantequilla para que no se derrita.
Bajamos la velocidad de nuestra batidora y vamos añadiendo la mantequilla en dados poco a poco. Notaremos como la crema va cambiando de textura, primero será una crema suave, luego pasa a estar algo grumosa y con aspecto de cortada y al seguir batiendo vuelve a estar suave. Hay que batir al menos otros 10 minutos. Una vez hecha podemos añadirle sabores. En este caso se añadió una lata pequeña de dulce de leche casero hecho con leche condensada. 

Montaje de la tarta:
Cortaremos los bizcochos en capas regulares. (En este caso cada bizcocho de chocolate de cortó en dos y cada bizcocho de vainilla en dos, pero de estos últimos no pude usarlos todos, sólo usé 5 discos)
En la base elegida para la tarta colocamos el primer bizcocho de chocolate, bañamos con almíbar al gusto y vamos alternando con el ganaché hasta completar todos los discos. Cubrimos con ganaché también los laterales alisando todo lo posible y guardamos en la nevera. 
En una base de cartón fino montamos la tarta de bizcocho de vainilla, mojando cada disco de bizcocho con almíbar y alternándolos con crema de dulce de leche igual que el anterior. Cubrimos los laterales y guardamos en la nevera.
Cuando estén bien frías sacamos la tarta que será el piso inferior y cubrimos con fondant blanco. Cubrimos también el plato que sirve de base. Hacemos lo mismo con la tarta que será el piso superior, en este caso no hay que cubrir el plato porque hemos usado una base del mismo tamaño que la tarta. Cuando ambas estén alisadas colocamos cuatro brochetas clavadas en el piso inferior y colocamos la tarta una encima de la otra. Añadimos el resto de la decoración. Y, si les apetece y es para un regalo, aquí les dejo una sugerencia de empaquetado. 


Y mensaje para todos, recuerden "Los corazones nunca serán prácticos hasta que no sean irrompibles"
"Con todo cariño, tía Em"


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