miércoles, 20 de mayo de 2015

TARTA MOUSSE DE NUTELLA

Cobertura de chocolate y dulce de leche

Me levanté con unas ganas de preparar algo sencillo pero que me hiciera despejar un poco la cabeza de las preocupaciones que me agobiaban. Aunque alguien no lo crea, hacer dulce me relaja muchísimo, algo que no me pasa con la comida cotidiana salada. Pero tampoco quería tener que salir al super, así que tenía que ser con los ingredientes que hubiera por casa.
Me encontré con una caja de ambrosías que lleva tiempo y que nadie se come y un gran bote de Nutella al que continuamente miro de reojo con ganas de meterle la cuchara. Así que la decisión ya estaba tomada. Una tartita con una base de ambrosías y Nutella. ¡Que nadie se me ponga nervios@ si no tiene ambrosías, porque sale igual de rica con galletas! Y para terminar una cobertura de chocolate con dulce de leche, que llevo un montón de tiempo queriendo probar esa combinación que es habitual en algunas zonas de Sudamérica. ¡Y ahora tampoco hay problema si no tenemos dulce de leche, solo con chocolate y nata queda delicosa!  Chocolate siempre suele haber en casa y un brick de nata que también suele haber, así que todo fue sobre ruedas. Cuando apenas estaba empezando llamaron unos amigos, para decir que con el tiempo tan bueno que había amanecido les apetecía montar un asadero informal y sin complicaciones. ¡Perfecto! yo llevo el postre... 

El molde que use es de 22 cm. desmoldable.

INGREDIENTES
Para la base:

10 Ambrosías o galletas napolitanas o incluso Digestive
1 cucharada bien colmada de Nutella o Nocilla o cualquier marca blanca de crema de chocolate, también se puede sustituir por mantequilla o incluso dulce de leche.

Para la mousse:

400 ml de nata.
2 claras de huevo.
200 gr. de nutella o similar
100 gr. de leche.
4 hojas de gelatina.
50gr. de chocolate  negro

Para la cobertura tienes dos opciones, yo usé en este caso la primera: 

60 gr. de nata.
100gr. de chocolate negro
70 gr. de dulce de leche
ó
También se puede hacer con :
100 gr de nata
100 de chocolate negro
30 de mantequilla

Picamos las ambrosías y cuando estén le añadimos la nutella, extendemos la masa sobre la base de un molde desmoldable y presionamos con una cuchara hasta formar una base firme. Metemos en el congelador mientras preparamos el resto.
En un vaso con  agua fría ponemos las hojas gelatina en remojo, que solo tienen que ablandarse.
Montamos las claras y reservar.
Montar la nata y poner en la nevera hasta que vayamos a usarlo. 
En un calderito calentamos la leche y le añadimos la nutella y el chocolate troceado. Revolvemos bien hasta que se deshaga el chocolate. Agregamos ahora las hojas de gelatina bien escurridas y removemos bien, observando como se disuelven totalmente.
Ahora añadimos la nata, sin revolver con fuerza, solo delicadamente con movimientos envolventes para que no se nos baje y cuando esté casi integrado y ponemos las claras. Volcamos sobre la base y llevamos a la nevera para que cuaje. ¡Yo prefiero meterla en el congelador mientras preparo la cobertura!, así me aseguro que estará casi cuajada. Si no es así nos ponemos a recoger la cocina hasta que coja cuerpo, suele ser unos 20 minutitos mas o menos.
Ya toca hacer la  cobertura que hayamos elegido. Solo tenemos que calentar la nata y cuando este a punto de hervir añadimos el resto de los ingredientes, según el sabor que hayamos elegido y removiendo hasta que se quedo homogéneo.
En este caso hice la de nata, chocolate y dulce de leche.  Esperamos a que esté casi frío y vertemos sobre la tarta que tiene que  estar ya cuajada.
A la nevera hasta que esté bien fría.
Ahora decorar. En esta ocasión le puse un crujiente de almendras de esos que vienen preparados en bolsitas, pero lo que toca realmente es dejar volar la imaginación y ver lo que tienes por casa, bolas de Malteser, cacao en polvo, virutas de chocolate....
Y por cierto, congela de maravilla.



miércoles, 13 de mayo de 2015

NATILLAS CASERAS CARAMELIZADAS

Cualquier recetario de postres que se precie tiene que tener una receta de natillas caseras, su sabor es un empujón hacia la infancia directo y sin piedad. Típica receta para niños desganados o salientes de una enfermedad, receta de mimos, en fin, una receta imprescindible. 

En mi casa se hacían las natillas con ayuda de los polvos para natillas "Pearce Duff" como en la mayoría de las casas canarias, otra influencia inglesa que nos ha quedado de recuerdo,  pero no creas que se añadía la leche al preparado y listo, no. Los polvos sólo sustituían a la harina de maíz con el sabor a vainilla, que es lo que realmente son, el resto eran los ingredientes de las natillas auténticas, si bien la proporción de huevos que se añade es menor.

Ingredientes:
Resultado de imagen de hierro para caramelizar
hierro para caramelizar
Las natillas con Pearce Duff llevan para 1/2 litro de leche, una cucharada sopera de Pearce Duff, una o dos yemas de huevo y de 6 a 8 cucharadas de azúcar, más canela en rama y en polvo y piel de limón (sólo la parte amarilla).

Las de hoy llevan para 1/2 litro de leche, una cucharada sopera de Maizena, 4 yemas de huevo y 4 cucharadas de azúcar, 1 cucharada de azúcar vainillado (esta vez añadí una cucharadita de pasta de vainilla), además de la canela y la piel de limón.

Para caramelizarlas se esparce azúcar por la superficie ya bien cuajada y se quema con un soplete.
Esta versión caramelizada tiene de bueno que desaparece esa capa superficial de "nata" que a muchas personas les desagrada.

Preparación
Se pone la leche en un cazo a calentar con una piel de limón y un palo de canela hasta que empiece a hervir. En ese momento retiramos del fuego y dejamos infusionar hasta que se enfríe.
En otro cazo ponemos el azúcar, y el azúcar vainillado, la maizena y mezclamos añadimos las yemas y removemos para que se vayan deshaciendo. 
A continuación vamos vertiendo la leche a la que retiramos la canela y la piel de limón y que estará fria, poco a poco y sin dejar de remover. Cuando se hayan mezclado bien los ingredientes, volvemos a poner al fuego a una potencia media durante unos 15 minutos, removiendo de cuando en cuando hasta que se consiga una textura cremosa. Pasamos a los cuencos donde la vamos a presentar. Ponemos a enfriar y cuando esté a temperatura ambiente pasamos a la nevera por unas horas, o mejor toda la noche. 
En el momento de servir se carameliza la superficie con un hierro especial para ello o con un soplete.

¡Hasta la próxima!

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