miércoles, 24 de agosto de 2016

TARTA DE QUESO Y MORAS SILVESTRES


Otro cumpleaños de mi familia  en agosto,  es el de mi hermana. Cumplió 52 y es la mejor degustadora que tengo, porque todo le encanta, pero sabe distinguir algo que para mi es crucial,  cuando una receta es demasiado dulce. Su opinión en esta ocasión era que le encantaba, porque era una tarta fresca, suave y con una presentación bastante llamativa. Confieso que cuando vi este tipo de presentaciones de tartas me quedé enamorada de esa mezcla de frutas y flores. Aprovechando que tengo pensamientos y tagetes plantados, la decoración de esta cheescake de moras tenía que ser esa. Además a ella le va divinamente, es bastante "flowe power", se pirria por la naturaleza, las flores y las frutas frescas.
Las moras no son de mi casa, pero son cogidas de un caminito lleno de zarzas que tengo al lado, así que la tarta no puede ser mas silvestre.
Se puede preparar con antelación y no necesitamos encender el horno, así que en verano se convierten en mis favoritas toda clase de tartas de queso, mousse y charlotas.

Cheescake de moras
INGREDIENTES  para molde de 23 cm:

Base de galleta Digestive machacadas y mezcladas con mantequilla y canela

750 g de queso fresco de untar. En este caso usé San Millán
300 ml de nata para montar (35% materia grasa) + 3 cucharadas de azúcar
450 g de moras  frescas o congeladas
200 g de azúcar
6 hojas de gelatina

Para decorar
Mermelada de mora
Frutas y flores

A mi me gusta poner en el molde unas tiras de acetato o papel de hornear por los bordes. De esta manera queda mas limpio cuando desmoldamos. Pero no es algo indispensable, puedes pasar perfectamente el cuchillo por el borde y ya está.
Ponemos de remojo en agua las hojas de gelatina hasta que ablanden, que suele ser unos 10 minutos.
Ponemos las frutas con el azúcar al fuego durante unos 15 minutos hirviendo bajito para formar una fruta en almíbar. Apartar del fuego y dejar templar. Apartamos del almíbar caliente tres o cuatro cucharadas donde diluiremos las hojas de gelatina.
Mientras batimos el queso  crema al que añadiremos la fruta en almíbar cuando esté casi fría. Mezclamos bien.
Montar la nata sin que llegue a estar firme del todo, mas bien semi montada  y mezclar con la crema de frutas. Siempre envolviendo no removiendo, para que no pierda aire la nata.
Verter sobre  el molde  y a la nevera al menos 6 horas.

Cuando este cuajada pincelamos con la mermelada de mora y decoramos como mas nos guste. Frutas, chocolate blanco, flores, o simplemente nada.  Y ahora desmoldamos con mucho cuidado.

Cheescake de moras silvestres

miércoles, 17 de agosto de 2016

BRIOCHE TRENZADO "KRINGEL ESTONIA"


¡Me gusta muchísimo la masa de los Brioches!, ese pan tierno y dulce al que se le puede dar un toque con algún tipo de relleno, como en este caso con una mezcla de  mantequilla, canela, azúcar y nueces picadas. ¡Y las formas tan bonitas que puede adoptar con increible facilidad!. En esta ocasión vamos a trabajar con la ayuda de la Thermomix, pero lógicamente puede hacerse sin ella, o con ayuda de una amasadora  y queda igual de bien. 

Ingredientes para una trenza de 500 gramos:
120 ml. de leche entera
25 gramos de miel pura de abejas
30 gramos de mantequilla
La piel rallada de medio limón
1 yema de huevo
15 gramos de levadura fresca de panadería
300 gramos de harina de fuerza o harina de repostería
Una pizca de sal.
Para el relleno:
50 gramos de mantequilla
3 cucharadas de azúcar
2 cucharaditas de canela
75 gramos de nueces picadas.
(Puede hacerse doblando las cantidades y dividiendo finalmente para hacer dos trenzas o hacer una sola mayor)
Para el adorno de glasa:
Zumo de un limón
Azúcar glas.
Para dar brillo:
Una cucharada de mermelada de albaricoque con una cucharadita de agua

Preparación:
En el vaso de la Thermomix ponemos la leche, la miel, la levadura, la mantequilla, la ralladura de limón y la yema de huevo y programamos 4 minutos, 37 grados, velocidad 2.
Añadimos la harina y la sal y amasamos 2 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.
Finalizado el tiempo dejamos levar durante 1 o 2 horas (puede hacerse en el mismo vaso o pasandola a un bol, cubriendola con un film untado en aceite y tapándola con un paño).
Mientras tanto preparamos la crema del relleno. Para ello ponemos en el vaso las nueces y las troceamos unos segundos. Reservamos. Ponemos en el vaso la  mantequilla, el azúcar y la canela y mezclamos 30 segundos, velocidad 2. Añadimos las nueces y removemos con la cuchara para integrar. Reservamos.
Precalentamos el horno a 200 grados, calor arriba y abajo.
Sacamos la masa de su reposo y la estiramos con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta formar con ella un rectángulo. Untamos la crema de mantequilla y nueces por toda la superficie, reservando un poco para el final y enrollamos la masa por la parte más larga. Colocamos en la bandeja de hornear con el cierre hacia abajo.
Con un cuchillo bien afilado cortamos la masa longitudinalmente por la mitad, excepto uno de los extremos. Y, partiendo de ese extremo vamos trenzando la masa dejando el relleno hacia arriba.
Unimos los extremos de nuestra trenza y formamos una corona. Ponemos por encima el resto de crema de mantequilla y horneamos durante 25 o 30 minutos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla.
Podemos adornarla dándole un poco de brillo y con unos hilos de glasa de limón. Para el brillo ponemos en un cazo una cucharada de mermelada de albaricoque y una cucharadita de agua y calentamos hasta que se disuelva. Colamos y pincelamos con ella la supervicie del Brioche. Y, para la glasa ponemos en un cuenco el zumo de 1 limón y vamos añadiendo azúcar glas y removiendo hasta que tenga una consistencia espesa, con ayuda de una cuchara dejamos caer hilos de azúcar cruzando la masa.
Nota: Esta receta la vi en Velocidad Cuchara.
¡Y a disfrutar!
¡Hasta la próxima!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...