miércoles, 23 de julio de 2014

MOUSSE DE GOFIO CON PLÁTANOS CARAMELIZADOS



He tenido que hacer esta receta deprisa y corriendo por un "pique" con un compañero peninsular. Para molestarme me dijo si no sabía hacer nada Canario. A partir de ese instante y hasta que salí del trabajo no paré de darle vueltas, pero tenía claro que esa misma tarde me ponía manos a la obra y le enviaría la foto de un postre de mi tierra.  Me decidí por los dos ingredientes mas Canariones, el gofio y el plátano, y además  hacía unas semanas  que habían hecho esta receta los concursantes de Masterchef, en una visita a la isla de Lanzarote. 

INGREDIENTES
Para 4 copas
2 plátanos canarios
2 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharada de agua
1 cucharadita de mantequilla

400 ml de nata para montar
3 cucharadas soperas de azúcar
½ limón rallado
3 cucharadas soperas de gofio de millo a mi el de trigo no me gusta (Harina de maíz tostado  y molido)

ELABORACIÓN
Ponemos en una sartén pequeña el azúcar con el agua y cuando se esté caramelizando añadimos la mantequilla y los plátanos, les damos una vueltitas para que queden cubiertos por el caramelo y se ablanden un poquito.
Lo repartimos en el fondo de las copas y dejamos enfriar antes de poner la crema de gofio.
Mientras vamos montando la nata con el azúcar y el limón y cuando casi esté añadimos el gofio. Ponemos sobre los platinos caramelizados y decoramos como mejor nos apetezca. En este caso quise hacer unas pintaderasCanarias, para darle un toque mas Canarión al postre. Así que me hice unas plantillas las coloqué sobre la copa y espolvoreé con mas gofio.
Pero queda riquísimo con Bienmesabe, que es una mezcla de miel, almendra, y limón típico de la cumbre de mi isla.
También queda estupendo con canela en polvo.



miércoles, 16 de julio de 2014

TARTA DE CHOCOLATE BLANCO CON ARÁNDANOS Y AROMA DE LIMÓN

PARA VICENTE, PARA UNA JUBILACIÓN ÚNICA
Hace ya algunos meses se jubiló un gran amigo, maestro de profesión principal, pero que durante su vida laboral realizó otras muchas actividades diferentes, siempre con una implicación muy intensa, es decir de los que ponen el alma en todo lo que hacen. Tanto, que las personas más cercanas a su entorno se vienen preguntando preocupados qué será de él a partir de ahora. Yo creo que como hombre sabio que es, sabrá encontrar como dirigir toda esa energía hacia algo que le haga feliz, que es lo único que le deseamos.
Con motivo de esa jubilación sus allegados le prepararon una fiesta sorpresa muy trabajada, con muchísimos detalles y con una enorme implicación de toda su familia. Los que tuvimos el placer de asistir como invitados pudimos ver de qué manera se quiere a este “bicho” tan especial. Fue un día inolvidable para él y para todos los que estábamos allí. Intentando reflejar nuestros mejores deseos para su nueva vida se hizo esta tarta que pretendió representar al protagonista “tumbado a la bartola” y unas florecillas del campo. Y con esta entrada le reiteramos nuestros deseos de “Relax” como rezaba el cartel. Un beso enorme para Vicente que tanto nos ha hecho ¡y nos hará! reír.
La tarta consistió en un bizcocho de vainilla (receta de Tartacadabra) que es mi favorita para tartas que llevan cubierta de fondant, rellena de un ganaché de chocolate blanco con ralladura de limón y arándanos picados finamente en su interior (receta que me facilitó Victoria aprendida en un curso que hizo recientemente) Para esta tarta se hicieron dos bizcochos, uno con un molde desmoldable de 28 cm. y otro con un molde de 18 cm. Para el bizcocho grande se usaron las cantidades indicadas para el bizcocho, pero dobles, para el bizcocho pequeño con las cantidades indicadas para el bizcocho estándar sobrará más o menos la mitad. Lo ideal es hacer dos bizcochos de 18 cm y quedará más alto este segundo piso.  
Ingredientes para el bizcocho:
250 gramos de harina esponja
1 y ½ cucharadillas de levadura química
½ cucharadilla de bicarbonato
¼ cucharadilla de sal
200 ml. de buttermilk (Si no encuentras el buttermilk recuerda que puede hacerse en casa sustituyéndolo por 240 ml de leche con una cucharada de zumo de limón, removemos y esperamos unos 10 minutos y estará listo para usar)
1 y ½ cucharadita de pasta de vainilla
125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
200 gramos de azúcar
3 huevos tamaño “L” a temperatura ambiente
 Ingredientes para el relleno:
500 kg de chocolate blanco
330 gramos de nata líquida
75 gramos de mantequilla
Ralladura de limón
100 gramos de arándanos picados finalmente.
 Almíbar de limón:
100 ml. de agua
100 ml. de zumo de limón
200 gramos de azúcar
Preparación:
Si fuera posible es conveniente preparar el bizcocho el día anterior al montaje de la tarta porque será más fácil cortarlo en capas. Preparamos los bizcochos empezando por engrasar el molde de la manera que acostumbremos, forrándolos con mantequilla y espolvoreando un poco de harina sacudiendo el sobrante, o bien usando un spray antiadherente.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una masa esponjosa, (si lo hacemos en amasadora, utilizaremos la pala, no las varillas y una velocidad media-alta). Cuando esté bien integrada bajamos la velocidad y vamos añadiendo los huevos de uno en uno. En un bol aparte tamizamos y mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal y por otro lado mezclamos la vainilla con el buttermilk. Vamos añadiendo alternativamente a la amasadora, que estará a baja velocidad, primero un poco de harina (más o menos una tercera parte del total), a continuación la mitad del buttermilk, seguidamente otro tercio de harina, la otra mitad del buttermilk y finalmente el último tercio de harina. (Es decir, empezamos y terminamos con harina). Batimos sólo lo necesario para integrar los ingredientes.
El tiempo de horneado variará según el horno y según el molde que se utilice. A 180 grados puede estar unos 45 minutos, pero hay que pincharlo antes de sacarlo y si vemos que toma mucho color en la parte superior y aún no está seco el interior colocaremos un papel de aluminio por encima.
Para el relleno, que necesariamente también hay que preparar con antelación, si fuera posible del día anterior, ponemos en un bol el chocolate troceado o rallado y la mantequilla en trozos pequeños y, por otra parte calentamos la nata en un cazo que pondremos al fuego hasta que esté a punto de ebullición. Vertemos la nata sobre el chocolate y removemos bien hasta que se derrita todo el chocolate y se integre bien. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y guardamos en el frigorífico toda una noche. Pasado ese tiempo montamos como si se tratara de nata con varillas y a alta velocidad. Una vez montado añadimos la ralladura de limón y los arándanos picados y con una espátula removemos para integrar.
Para el almíbar, ponemos en un cazo todos los ingredientes a fuego suave hasta que empiece a hervir y tome cierta consistencia melosa. Dejamos enfriar antes de usar.
Montaje de la tarta
Preparamos la bandeja de presentación protegiendo el fondo con trozos de papel de aluminio que podamos retirar, cortamos el bizcocho en capas, tantas como sea posible (en mi caso tres). Vamos colocando una capa de bizcocho, pincelamos con el almíbar y ponemos una capa de relleno, a continuación el siguiente bizcocho y repetimos almíbar y relleno y así sucesivamente hasta finalizar los bizcochos. Al final cubrimos toda la tarta con el relleno y dejamos en el frigorífico para que endurezca bien antes de cubrir con fondant.
Si la cantidad de crema que hicimos de relleno no fuera suficiente para cubrir por fuera podemos utilizar crema de mantequilla para tapar los poros y desniveles y dejar la tarta lo más lisa posible. En este caso se cubrió con fondant blanco y se adornó con flores de oblea y figura de fondant.
Espero que estén disfrutando mucho el verano,
¡Hasta pronto!