miércoles, 20 de agosto de 2014

TARTA DE FONDANT CON BIZCOCHO CEBRA Y CHOCOLATE


No me tuve que complicar buscando que tarta hacer para la Cecilia, ya que ella me mandó una foto de una tarta grande de 4 pisos  que le había encantado y que tenía claro que se tenía que parecer a esa.  Solo tenía que seguir las instrucciones de Cecilia porque tenía estaba segura de lo que quería.
Me dio carta blanca para el interior de la tarta, que aproveche para probar a hacer el bizcocho de cebra de Patricia Arribalzaga, que tenía pendiente desde hacía tiempo. El interior fue una ganache montada aromatizada con vainilla.
Como no tenía un cortador para hacer los dibujos de damasco, me hice uno con una lata vacía de refresco, que corté con tijeras y di la forma sin ningún problema. Pegué las pequeñas piezas de fondant directamente con vodka, nada de pegamentos comestibles y los pequeñitos lunares los hice con glasa real.
El resultado fue una tarta muy jugosa y con un intenso pero delicado sabor a chocolate. Ver la foto del corte para apreciar como pongo casi la misma cantidad de crema que el grosor de las capaz de bizcocho. Eso hace que no sea la típica tarta de fondant que mucha gente desprecia por la cantidad de bizcocho que le ponen en comparación con la crema.

BIZCOCHO CEBRA DE VAINILLA Y CHOCOLATE para molde de 20 cm.

INGREDIENTES

180 g de mantequilla
300 g de azúcar
6 huevos
360 g de harina
4 cucharaditas de polvo Royal
2 cucharaditas de esencia de vainilla
2 cucharadas de cacao. Yo usé Cocoa de Cadbury
5 cucharadas de vino blanco

ELABORACIÓN

Batir la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa, añadir los huevos de a uno batiendo bien. Agregar la esencia de vainilla y seguir batiendo. Mezclar la harina y el polvo Royal, e incorporar. La masa es algo mas espesa de las que yo estoy acostumbrada a hacer.                       En un vasito mezclamos las dos cucharadas de cacao amargo con 5 cucharadas de vino blanco hasta que se forme una pasta. 
Dividir la preparación en dos partes iguales, a una de las partes agregarle la pasta de cacao y mezclar bien.
Verter en el molde previamente untado con mantequilla y harina.
Montar dos mangas pasteleras: una con la masa de vainilla y otra con la masa de chocolate.
Con la manga con la masa de vainilla hacer un círculo de masa en el centro, presionar la manga durante 5 segundos, luego con la manga con la masa de chocolate hacer un círculo de masa en el centro de la anterior, como se ve en la foto de la web  también contando 5 segundos, siempre hay que poner la misma cantidad de masa por cada color.
Repetir la operación siempre de la misma forma con el resto de la masa.
Hornear a 180º C durante 45 minutos aproximadamente. A partir de ese tiempo fui revisando cada pocos minutos ya que tenía miedo a que quedara muy seco por la falta de liquido que tiene. 
Desmoldar inmediatamente y dejar enfriar pero no del todo. Cuando aún está ligeramente tibio, lo envuelvo en film para que conserve la humedad. 
Cortar el pastel en capas, a mi me dio para 4 capas, pincelar con el almíbar de vainilla y rellenar con la trufa de chocolate. 

ALMIBAR DE VAINILLA 

150 g de azúcar
150 g de agua
3 cucharaditas de esencia de vainilla


Poner en un calderíto el azúcar, el agua y la esencia de vainilla llevar al fuego y cuando empiece a hervir retirar. Yo gasté el total del almíbar


GANACHE  DE CHOCOLATE NEGRO MONTADA

500 de chocolate negro al 60% aprox. 
1 l de nata. 
1 cucharada de vainilla 

Derretir el chocolate al baño María o al microondas removiendo cada 30 segundos. Hervir la nata y añadir la vainilla. Verter lentamente un tercio de la preparación hirviendo sobre el chocolate derretido. No asustarnos cuando veamos que espesa y cuesta un poco. Mezclar con fuerza siempre haciendo el circulo en el mismo sentido. Añadir el segundo tercio y hacer lo mismo y luego el tercero.
Ahora dejar enfriar del todo y poner en la nevera como mínimo 3 horas. Yo lo dejé toda la noche. 
Cuando la vayamos a usar batir a velocidad moderada hasta obtener una crema untuosa  pero firme. Cuidado de no batir excesivamente porque perdería la ligereza y se volvería grasa.

Ahora solo falta cortar el bizcocho en capas y alternar capa de bizcocho y crema. Cubrir con con fondant y adornar de la manera elegida

miércoles, 13 de agosto de 2014

BIZCOCHO DE PLÁTANO Y CHOCOLATE

Es maravilloso lo rico que puede ser lo simple. Esta receta trata de un sencillo bizcocho de yogur al que se le han añadido 2 plátanos, ya así sólo está muy bueno, pero bañado en chocolate ya es… irresistible.
Ingredientes para el bizcocho:
1 yogur natural cuyo recipiente servirá para medir el resto de los ingredientes.
1 vaso de los de yogur de aceite de girasol
2 vasos de los de yogur de azúcar
3 vasos de los de yogur de harina
1 sobre de levadura royal
2 plátanos maduros triturados
Ingredientes para la cobertura de chocolate:
200 gramos de chocolate de cobertura
50 gramos de nata

Preparación
Cubrimos un molde para bizcochos con mantequilla y harina retirando el exceso dando un golpe suave al molde boca abajo o de la forma que acostumbremos. Precalentamos el horno a 180 grados. Separamos las claras de las yemas. Las claras las montamos a punto de nieve y las reservamos. Trituramos bien los dos plátanos y reservamos. Batimos el azúcar y el aceite hasta que la misma se deshaga, vamos incorporando las yemas de una en una y cuando estén integradas añadimos el yogur, seguimos batiendo y añadimos los plátanos. Cuando esté todo bien integrado ponemos la harina previamente tamizada con la levadura e integramos con movimientos envolventes y, por último, añadimos las claras a la preparación de manera suave y delicada para que no se bajen. Ponemos al horno durante unos 45 minutos aproximadamente (este tiempo es orientativo ya que dependerá mucho del horno que se utilice).  Pincharemos con una brocheta de cocina y, si sale seca, es que el bizcocho ya está listo. Sacamos del horno y esperamos unos 10 o 15 minutos, pasado este tiempo desmoldamos dando la vuelta y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
Para la cobertura troceamos bien el chocolate y calentamos la nata en un cazo, cuando esté casi a punto de ebullición añadimos el chocolate troceado o rallado y removemos bien hasta integrar. Sin esperar que se enfríe vertemos sobre el bizcocho y, si queremos que quede completamente cubierto nos ayudamos con una pequeña espátula para cubrir bien todos los huecos.

Ya se que a muchos se les hará pesado encender el horno en verano, pero pueden reservar la receta para los primeros días de cole de los niños, que el plátano es muy bueno para recuperar energías. 
¡Hasta la próxima!