BROWNIE DE OREOS CON VIRUTAS DE CHOCOLATE

Una receta de Esther Rodriguez
Para Macu

Los aficionados a la pastelería  siempre queremos hacer cosas nuevas, o al menos poder darles nuestro toque, para experimentar. Es difícil dar una receta por definitiva y no tener la tentación de probar a cambiarle alguna cosilla que uno ha leído aquí o allá. Pero, en mi caso, familia y amigos prefieren que vuelvas a hacer una y otra vez las recetas que les gustan, o aquellas que vieron en fotos y no pudieron probar. Para compensar este “sin-vivir” tratamos al menos de que la decoración sea diferente, aunque a esta receta no le hace falta decoración alguna. Y como la he hecho en varias ocasiones a petición de mi gente, tengo unos cuantos modelos diferentes que espero mostrarles en otro momento.
En esta ocasión, para el cumpleaños de mi amiga Macu, lo he decorado con flor y bordes hechos con  virutas de chocolate blanco y negro. Pero repito, no le hace falta, sin ningún adorno también es una receta muy buena, fácil y bonita.

Ingredientes:
165 gramos de mantequilla (La Irlandesa)
200 grramos de chocolate negro (70% cacao)
3 huevos
2 yemas de huevo

2 cucharaditas de extracto de vainilla
100 gramos de azúcar normal
65 gramos de azúcar morena
2 cucharadas soperas de harina
1 cucharada de cacao en polvo
Una pizca de sal
Dos paquetes de galletas Oreo (155 gramos aproximadamente)
Gotas de chocolate negro.

Para decorar
Cortador de virutas de chocolate.
Bloque compacto de chocolate adaptado al cortador.   

Preparación:
Poner la mantequilla en un cazo a fuego bajo o al baño maría (también puede hacerse en microondas), cuando esté caliente, añadir el chocolate picado en trozos pequeños. Retirar del fuego y dejar que se disuelva el chocolate con el calor de la mantequilla removiendo hasta que esté totalmente fundido con una textura lisa y cremosa. Reservar.

Una foto no muy buena para que se vea el interior
En otro recipiente, batir las yemas con el azúcar y la sal hasta conseguir que blanqueen. Con una batidora de varillas se facilita el trabajo, pero se puede hacer a mano. Añadir el extracto de vainilla y seguir batiendo. Añadir el chocolate fundido ya tibio y cuando esté integrado la harina y el cacao en polvo tamizados previamente para evitar grumos. Mezclar de forma envolvente. Finalmente añadir las claras batidas a punto de nieve y mezclar cuidadosamente.
En la receta original  se añadan los huevos inicialmente con el azúcar y no separar las claras porque al ser un brownie interesa que quede denso y húmedo, pero a mí me gusta más para este en concreto esponjarlo un poquito, para compensar el peso de las galletas.

En un molde engrasado (redondo o cuadrado), poner una parte de la masa en el fondo, añadir una capa de galletas oreo cubriendo toda la superficie. Terminar de verter la masa que quedaba encima de las galletas con cuidado. Distribuir por la superficie unas cuantas Oreo más de forma inclinada (hacen la función de chimenea del bizcocho para que no parta por el resto de la superficie) y repartir por los huecos que quedan en la superficie las gotas de chocolate (estas gotas crean una costra con textura diferente).

Poner al horno previamente precalentado a 180º durante unos 30-35 minutos  (en mi caso). No debe quedar demasiado seco sino ligeramente pegajoso. Sacar del horno y dejarlo enfriar en el molde. Una vez frío lo pasamos a la fuente donde lo vamos a presentar y lo decoramos con las virutas de chocolate y la flor.

La decoración
foto tomada de Chocolat Factory
Para realizar estos bordes de chocolate  y la flor central he utilizado  un cortador redondo (regalo de los reyes magos, previa carta, por supuesto) que realmente es un cortador de quesos. El bloque de chocolate que se utiliza (en lugar del queso), se puede fabricar fundiendo chocolate y poniéndolo en un molde redondo de una medida aproximada o, como en este caso, comprarlo hecho en algunas firmas especializadas. Al tener una capa exterior de chocolate blanco, cuando se cortan las laminas quedan con un bordillo rizado muy bonito. 
Manipular el chocolate en láminas finas es algo delicado, si se toca con las manos se derrite, hay que tener las manos frías y trabajar rápido, ¡pero es muy resultón!

Aquí puede verse el detalle de las virutas antes de poner la cinta. Aparecen como de dos texturas según se coloquen al revés o al derecho del corte.


La receta ha sido publicada en varios blog, (al parecer poca gente se resiste a ella), pero yo la vi por primera vez en el blog “Al calor de los fogones”, que a su vez cita al blog  “Food and Cook”, ambos excelentes.

Espero que lo hagan, que nos cuenten si les gustó y que envíen sus fotos para comprobar las mil formas que puede adoptar una receta sencilla. ¿De acuerdo?

¡Hasta la próxima¡

2 comentarios:

  1. Esther, te ha quedadop preciosa, me encanta las virutas de chocolate. un besote de COMO AGUA PARA CHOCOLATE

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  2. Muchisimas gracias Miriam por tu visita. Ya vi que tu tambien tienes un Brownie reciente de queso y chocolate que está insistiendo en venirse para mi cocina, a ver si le hago un hueco.
    Hay otro blog de cocina con ese mismo nombre, me imagino que lo sabes, menos mal que me he fijado en tu nombre.

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