viernes, 10 de mayo de 2013

TARTA DE COCO Y NATILLAS "BASSE POINTE" (LA MARTINICA)



Basse Pointe es una población de la Isla caribeña de La Martinica. Como en todas las islas del Caribe en su gastronomía abundan las frutas tropicales, como cocos, piñas o papayas, por eso cualquiera de estas frutas, y el coco muy especialmente,  nos recuerda al Caribe. No echamos de menos desde aquí las playas caribeñas, con las nuestras, especialmente las de la Isla de Fuerteventura, nuestro "particular Caribe", nos quedamos muy felices. Pero…. el Caribe es también un estado de ánimo, un estado de paz, una ausencia de estrés, una música relajada, una bebida refrescante, unos sabores exóticos, la sombra de un cocotero…

Ingredientes:

Para el bizcocho:
4 huevos
2 cucharadas de agua templada
140 gramos de azúcar
120 gramos de harina
60 gramos de fécula de maíz (Maizena)
La corteza de ½ limón rallada
1 cucharadita de levadura en polvo.

Para el relleno:
½ litro de leche
3 huevos
180 gramos de azúcar
Algo más de la cantidad de polvos para natillas que recomiende el fabricante para ½ litro de leche (yo usé de la marca Pearce Duff, que recomienda 35 gramos y usé 45 gramos)

Para el almíbar de calar:
El agua de uno de los cocos (o leche de coco)
200 gramos de agua mineral (completar con el agua de coco hasta llegar a los 200 gramos.
260 gramos de azúcar
2 cucharadas de ron moreno o licor de coco y ron (yo usé Malibú)

Para la cubierta:
Coco natural rallado (o coco rallado de paquete)
Adornos de pasta de azúcar (fondant) y bombones de caracolas.

Preparación:
Preparar un molde desmoldable de 26 cm. de diámetro con el método que habitualmente utilices, bien sea mantequilla y harina, o spray antiadherente. (En caso de disponer de un molde de otras medidas no hay problema, simplemente la tarta quedará más baja si el molde es mayor, y más alta si es más pequeño, pero lo admite).
Precalentar el horno a 180º

Para el bizcocho, batir las yemas con las dos cucharadas de agua templada, la mitad del azúcar que lleva el bizcocho (80 gramos) y la ralladura del limón hasta obtener una mezcla espumosa. En un bol aparte batir las claras a punto de nieve, añadiendo los otros 80 gramos de azúcar. Tamizar la harina, la maicena y la levadura y añadir a la masa de yemas batidas con movimientos envolventes. Añadir las claras a punto de nieve a la masa anterior integrando delicadamente para que no se bajen las claras.  Poner la masa en el molde y hornear durante 25-30 minutos (según horno). Para comprobar si está hecho pinchar con una brocheta de madera (nunca antes de los 25 minutos) y si sale seca, es que ya está lista. Sacar del horno, esperar unos 10 o 15 minutos y desmoldar sobre una rejilla. A ser posible, guardarlo envuelto en un film cuando esté frío del todo, durante 24 horas. Será mucho más fácil para cortarlo en tres discos.

Para el almíbar, romper los cocos en los puntos en que la cáscara es más delgada y extraer el agua que contienen. ¡Atención!, si el coco no contiene agua es probable que no esté en buen estado y puede que la pulpa no tenga buen sabor. Añadir agua hasta completar unos 200 gramos. Poner en un cazo el agua y el azúcar del almíbar y llevar a ebullición hasta que tome cierta consistencia densa. Retirar del fuego y añadir las dos cucharadas de licor o más cantidad si se quiere y reservar para que enfríe.

Para el relleno, separar una taza pequeña de leche para disolver en ella los polvos para hacer natillas y las 3 yemas. Poner a hervir el resto de la leche con la mitad del azúcar del relleno (90 gramos). Antes de que llegue a ebullición, añadir poco a poco la taza de leche con los polvos de natillas y las yemas disueltas y remover. Hay que estar atentos para cuando empiece a espesar retirar del fuego.  Batir las 3 claras del relleno con la otra mitad del azúcar (90 gramos) y cuando estén a punto de nieve incorporar a la crema de natillas con movimientos envolventes. Dejar enfriar un poco y poner un film en la superficie para que no haga costra. Esta forma de preparar las natillas añadiendo las claras batidas a punto de nieve, le dan una especial textura de mousse.


Montar la tarta colocando un aro de pastelería del mismo tamaño del bizcocho (yo uso uno ajustable que es muy práctico) y colocar en la base el primer disco de bizcocho, calar con el almíbar y añadir una capa de crema de natillas. Proceder igual con el segundo bizcocho, almíbar y crema y finalmente añadir el tercer bizcocho y también calarlo. Extender una fina capa de crema por la superficie y por los laterales para eliminar los desniveles que producen los bizcochos. Seguidamente distribuir el coco rallado por toda la superficie incluyendo los bordes. Volver a poner el aro de sujeción  y llevar al congelador. Eso sí, el coco es rebelde y, como puede apreciarse en las fotos se despega con facilidad de los laterales de la tarta. En este caso para los laterales mezclé el coco con un poco de almíbar para que no se desprendiera tanto, pero no queda tan bonito como el coco suelto.

Sacar unas horas antes de servirla y pasarla a la nevera. No hay que tener miedo de que quede congelada, porque aún así, si hubiera alguna zona sin descongelar, tiene una textura de helado que no molesta en mi opinión. Quitar el aro y terminar de decorar con los adornos que se hayan elegido, o sin adornos, que está igual de buena y da menos trabajo.  En este caso, los adornos son unos paraguitas de papel, unos bombones belgas en forma de caracolas marinas (de Guylian), unas varitas de chocolate mezcla en los bordes y una botellita de Malibú de pasta de azúcar de elaboración propia.

Esta receta, ligeramente adaptada, se encuentra en “El gran libro de la repostería” de Chistian Teubner y Annette Wolter que me recomendó Victoria. En él se recoge con la denominación “Tarta Basse Pointe”, en la curiosa sección denominada “Tartas de domingo”. Bastó que leyera el título para querer hacerla, y el resultado ha sido muy bueno.
¡Buen fin de semana!




6 comentarios:

  1. Tomo nota de tu receta.
    Pasa por el mio que tienes un premio
    Un abrazo

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  2. Muchas gracias por pensar en nosotras y ojalá te animes a hacer la receta, que merece la pena.

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  3. uff...madre mia Esther menudo trabajazo mas bonito..y mas bien explicado,
    el relleno debe de saber a gloria , bueno y el resto claro..pero esk mi hijo es un pirrao del coco..y cuanto más mejor..pero
    ese relleno con el resto ,,,mmm...tremendo..y la verdad que no suelo comprar las natillas para hacer..recomiendame otra marca
    porfa ke esta no la conozco.. me volveré a pasar en junio , que tengo vacaciones a ver si me animo..y la intento hacer..
    pork seguro ke seria un exito...un abrazo Esther...chapó

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  4. Hola Macu, aquí te dejo la recomendación para cuando vuelvas. Parece ser que la marca que yo pongo no se consigue fácilmente en la Península, pero aquí en Canarias es muy usada. De hecho son las que utilizaba mi madre para hacernos las natillas cuando éramos pequeñas. Yo siempre he sido muy aficionada a estas porque a mi no me gusta nada el sabor del huevo y las natillas cien por cien naturales pueden tener cierto sabor. Estas saben a vainilla. Pero puedes usar natillas naturales de huevo y leche espesitas o de la marca Royal que creo que también tienen por ahí. Lo que no sirve es el preparado de flan porque no es esa textura. La receta original pone polvos para puding igual por ahí encuentras, yo no los he visto nunca.
    Un beso Macu y feliz descanso.

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  5. Ay que te contesté desde la cuenta de correo comunitaria. Pues eso que te esperamos a la vuelta.

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  6. jajja....te estabas contestando a ti misma..
    puding tengo en el Lidl y la marca de natillas es la de Potax o
    Royal , que es lo mismo...ale...ahora ya lo se gracias Esther, bonita

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