Basse Pointe es una
población de la Isla
caribeña de La
Martinica. Como en todas las islas del Caribe en su
gastronomía abundan las frutas
tropicales, como cocos, piñas o papayas, por eso cualquiera de estas
frutas, y el coco muy especialmente, nos recuerda al Caribe. No echamos de menos
desde aquí las playas caribeñas, con las nuestras, especialmente las de la Isla de Fuerteventura, nuestro "particular Caribe", nos quedamos muy felices. Pero…. el Caribe es también
un estado de ánimo, un estado de paz, una ausencia de estrés, una música
relajada, una bebida refrescante, unos sabores exóticos, la sombra de un
cocotero…
Ingredientes:
Para el bizcocho:
4 huevos
2 cucharadas de agua templada
La corteza de ½ limón rallada
1 cucharadita de levadura en polvo.
½ litro de leche
3 huevos
Algo más de la cantidad de polvos para
natillas que recomiende el fabricante para ½ litro de leche (yo usé de la marca Pearce
Duff, que recomienda 35
gramos y usé 45 gramos )
Para el almíbar de calar:
El agua de uno de los cocos (o leche de
coco)
2 cucharadas de ron moreno o licor de
coco y ron (yo usé Malibú)
Para la cubierta:
Coco natural rallado (o coco rallado de paquete)
Adornos de pasta de azúcar (fondant) y bombones de caracolas.
Preparación:
Preparar un molde
desmoldable de 26 cm .
de diámetro con el método que habitualmente utilices, bien sea mantequilla y
harina, o spray antiadherente. (En caso de disponer de un molde de otras
medidas no hay problema, simplemente la tarta quedará más baja si el molde es
mayor, y más alta si es más pequeño, pero lo admite).
Precalentar el horno a
180º
Para el bizcocho, batir
las yemas con las dos cucharadas de agua templada, la mitad del azúcar que
lleva el bizcocho (80
gramos ) y la ralladura del limón hasta obtener una
mezcla espumosa. En un bol aparte batir las claras a punto de nieve, añadiendo
los otros 80 gramos
de azúcar. Tamizar la harina, la maicena y la levadura y añadir a la masa de
yemas batidas con movimientos envolventes. Añadir las claras a punto de nieve a
la masa anterior integrando delicadamente para que no se bajen las claras. Poner la masa en el molde y hornear durante
25-30 minutos (según horno). Para comprobar si está hecho pinchar con una
brocheta de madera (nunca antes de los 25 minutos) y si sale seca, es que ya
está lista. Sacar del horno, esperar unos 10 o 15 minutos y desmoldar sobre una
rejilla. A ser posible, guardarlo envuelto en un film cuando esté frío del todo,
durante 24 horas. Será mucho más fácil para cortarlo en tres discos.
Para el almíbar, romper
los cocos en los puntos en que la cáscara es más delgada y extraer el agua que
contienen. ¡Atención!, si el coco no contiene agua es probable que no esté en
buen estado y puede que la pulpa no tenga buen sabor. Añadir agua hasta
completar unos 200 gramos .
Poner en un cazo el agua y el azúcar del almíbar y llevar a ebullición hasta
que tome cierta consistencia densa. Retirar del fuego y añadir las dos
cucharadas de licor o más cantidad si se quiere y reservar para que enfríe.
Para el relleno, separar
una taza pequeña de leche para disolver en ella los polvos para hacer natillas y
las 3 yemas. Poner a hervir el resto de la leche con la mitad del azúcar del
relleno (90 gramos ).
Antes de que llegue a ebullición, añadir poco a poco la taza de leche con los
polvos de natillas y las yemas disueltas y remover. Hay que estar atentos para
cuando empiece a espesar retirar del fuego. Batir las 3 claras del relleno con la otra mitad
del azúcar (90 gramos )
y cuando estén a punto de nieve incorporar a la crema de natillas con
movimientos envolventes. Dejar enfriar un poco y poner un film en la superficie
para que no haga costra. Esta forma de preparar las natillas añadiendo las claras
batidas a punto de nieve, le dan una especial textura de mousse.

Montar la tarta colocando
un aro de pastelería del mismo tamaño del bizcocho (yo uso uno ajustable que es
muy práctico) y colocar en la base el primer disco de bizcocho, calar con el
almíbar y añadir una capa de crema de natillas. Proceder igual con el segundo
bizcocho, almíbar y crema y finalmente añadir el tercer bizcocho y también
calarlo. Extender una fina capa de crema por la superficie y por los laterales
para eliminar los desniveles que producen los bizcochos. Seguidamente
distribuir el coco rallado por toda la superficie incluyendo los bordes. Volver
a poner el aro de sujeción y llevar al
congelador. Eso sí, el coco es rebelde y, como puede apreciarse en las fotos se
despega con facilidad de los laterales de la tarta. En este caso para los
laterales mezclé el coco con un poco de almíbar para que no se desprendiera
tanto, pero no queda tan bonito como el coco suelto.
Sacar unas horas antes de
servirla y pasarla a la nevera. No hay que tener miedo de que quede congelada,
porque aún así, si hubiera alguna zona sin descongelar, tiene una textura de
helado que no molesta en mi opinión. Quitar el aro y terminar de decorar con
los adornos que se hayan elegido, o sin adornos, que está igual de buena y da
menos trabajo. En este caso, los adornos son unos paraguitas de papel, unos bombones belgas en forma de caracolas marinas (de Guylian), unas varitas de chocolate mezcla en los bordes y una botellita de Malibú de pasta de azúcar de elaboración propia.
Esta receta, ligeramente adaptada, se encuentra en “El gran libro de la repostería” de Chistian Teubner y Annette Wolter que me recomendó Victoria. En él se recoge con la denominación “Tarta Basse Pointe”, en la curiosa sección denominada “Tartas de domingo”. Bastó que leyera el título para querer hacerla, y el resultado ha sido muy bueno.
¡Buen fin de semana!
Tomo nota de tu receta.
ResponderEliminarPasa por el mio que tienes un premio
Un abrazo
Muchas gracias por pensar en nosotras y ojalá te animes a hacer la receta, que merece la pena.
ResponderEliminaruff...madre mia Esther menudo trabajazo mas bonito..y mas bien explicado,
ResponderEliminarel relleno debe de saber a gloria , bueno y el resto claro..pero esk mi hijo es un pirrao del coco..y cuanto más mejor..pero
ese relleno con el resto ,,,mmm...tremendo..y la verdad que no suelo comprar las natillas para hacer..recomiendame otra marca
porfa ke esta no la conozco.. me volveré a pasar en junio , que tengo vacaciones a ver si me animo..y la intento hacer..
pork seguro ke seria un exito...un abrazo Esther...chapó
Hola Macu, aquí te dejo la recomendación para cuando vuelvas. Parece ser que la marca que yo pongo no se consigue fácilmente en la Península, pero aquí en Canarias es muy usada. De hecho son las que utilizaba mi madre para hacernos las natillas cuando éramos pequeñas. Yo siempre he sido muy aficionada a estas porque a mi no me gusta nada el sabor del huevo y las natillas cien por cien naturales pueden tener cierto sabor. Estas saben a vainilla. Pero puedes usar natillas naturales de huevo y leche espesitas o de la marca Royal que creo que también tienen por ahí. Lo que no sirve es el preparado de flan porque no es esa textura. La receta original pone polvos para puding igual por ahí encuentras, yo no los he visto nunca.
ResponderEliminarUn beso Macu y feliz descanso.
Ay que te contesté desde la cuenta de correo comunitaria. Pues eso que te esperamos a la vuelta.
ResponderEliminarjajja....te estabas contestando a ti misma..
ResponderEliminarpuding tengo en el Lidl y la marca de natillas es la de Potax o
Royal , que es lo mismo...ale...ahora ya lo se gracias Esther, bonita