TARTA DE MOKA Y ALMENDRA CRUJIENTE DEL ATLÉTICO DE MADRID

Una receta de Esther Rodriguez
PARA ANTONIO 
Antonio es una de las mejores personas que he conocido en mi vida y esto debería ser su única presentación. El pasado sábado 8 de junio cumplió 80 años y ya sé que puede parecer un tópico, pero les aseguro que no aparenta ni 60.  A Antonio se le podrían hacer tartas de mil motivos diferentes, porque es una persona muy curiosa, llena de aficiones y muchísimas habilidades. Una de las más significativas es el arte  que tiene para trabajar la piedra de cantería de Arucas, es lo que llamamos aquí un excelente labrante de la piedra. De su vida podría escribirse una buena novela y siempre hemos animado a su hija a que se ponga a ello. A él le gusta anotar cada día lo que llama su atención, y lo hace desde hace muchos años, ¡imagínense la cantidad de libretas, cuadernos y notas que hay ya por su casa!, pero a la vez ¡qué privilegio para la familia tener todas esas notas de su padre y saber qué fue importante para él! Y, como es evidente por la tarta, es hincha del Atlético de Madrid. En fin, que si nos poníamos a elegir un motivo, este año que tan eufórico se encuentra con su copa del Rey, pues era casi obligado hacer este guiño.

Todas las fotos de esta tarta están hechas sobre un fondo de piedra de cantería que Antonio “escodó” a mano. No es, ni mucho menos, lo más artístico que ha hecho en piedra, pero para mí tienen el valor de la más grande y valiosa escultura. Tenemos mucho que agradecer a Antonio, y haber podido hacerle esta tarta ha sido ¡un gran honor!. Y quien sabe si la nota que escribió ese día decía algo de esta tarta, para mí sería compensación más que suficiente. 
Vamos con la receta,
Ingredientes:  
1 disco de masa de hojaldre del mismo diámetro que el que se use para los bizcochos.
 200 gramos de almendras fileteada cruda.
Para los bizcochos (para cada uno, en esta tarta se usaron dos):
     70 gramos de almendra molida
     4 huevos
     1 yogur natural
     100 gramos de aceite de girasol o de oliva suave
     100 gramos de azúcar
     140 gramos de harina
     1 sobre de levadura Royal
     Una pizca de sal
 Para el almíbar:
      250 gramos de agua
     150 gramos de azúcar
     Zumo de medio limón
     50 cl de licor (en este caso usé Tía María).
 Para la crema de moka:
     250 gramos de mantequilla a punto de pomada
     250 gramos de azúcar glass
     4 yemas de huevo
     1 tacita pequeña de café extra-fuerte (muy concentrado)
 Para la crema de chocolate:
     1 lata de nata “Ermol” (es nata vegetal)
     5 cucharadas de caco en polvo
Elaboración: 
Precalentar el horno a 200º. Cortar un disco de masa de hojaldre del tamaño del molde que vaya a usarse para hacer los bizcochos, pinchar con un tenedor la superficie, pintar con huevo batido y hornear durante 20 o 25 minutos colocándola en una bandeja con papel de horno. Sacar del horno y reservar en una rejilla. 
Bajar la temperatura del horno a 180º. Preparar los bizcochos (yo los hice en la Thermomix, pero se pueden hacer sin ella). Poner en el vaso las almendras molidas, los huevos, el yogur, el aceite y el azúcar y programar 20 segundos, velocidad 4. Añadir la harina, la levadura y la sal y programar 5 segundos, velocidad 2. Terminar de mezclar con una espátula con movimientos envolventes.
Sin Thermomix, batimos el aceite con el azúcar y añadimos las yemas de huevo de una en una, a continuación añadimos el yogur y seguimos batiendo, tamizamos la harina y la unimos a la almendra molida, la sal y la levadura y la incorporamos a la mezcla anterior batiendo ligeramente. Finalmente, montamos las claras a punto de nieve y las mezclamos con movimientos envolventes.
Ponemos la masa en el molde, en este caso redondo de 26 cm. e introducimos en el horno durante 25/30 minutos. Pinchar para comprobar que ya está hecho, pero no antes de los 25 minutos. Pasado este tiempo sacamos del horno, dejamos enfriar unos 10 o 15 minutos en una rejilla y desmoldamos. Dejar enfriar del todo en una rejilla.
En este caso el proceso se hizo dos veces, para obtener dos bizcochos que pudieran cortarse en dos cada uno en un molde de 26 cm. Aunque finalmente pude cortarlos en tres discos y utilicé para la tarta cinco de ellos. Pero, se podría hacer la masa doble y preparar un único bizcocho y cortar en tres discos. 
Antes de apagar el horno ponemos en una bandeja forrada con papel de horno las almendras fileteadas para tostarlas. Hay que estar atentos y en unos pocos minutos sacar la bandeja y remover con una cuchara de palo para que se de forma homogénea. Cuando se vean doraditas, sacar del horno y dejar enfriar. 
Preparamos la moka batiendo si es posible con pala, no con varillas, las yemas con el azúcar. Cuando estén bien integradas añadir la mantequilla poco a poco y seguimos batiendo. Finalmente añadir la tacita de café cargado pero que ya esté a temperatura ambiente. Integrarlo poco a poco y al final subir la velocidad de la batidora durante unos minutos. Si guardáramos esta preparación en el frigorífico para usarla más tarde, o al día siguiente, antes de usarla volveríamos a batir con la pala durante unos minutos a velocidad fuerte, de tal forma que esté cremosa cuando vaya a usarse. 
Preparamos la crema de nata y chocolate montando la nata con las varillas y cuando ya esté cremosa añadimos el cacao en polvo poco a poco. (Esta nata tiene la ventaja de que no se pasa a mantequilla con el exceso de batido, así que podemos estar batiendo el tiempo que necesitemos.  Ya sé que no se consigue en todos los puntos de España, pero aquí en Canarias su uso es habitual. Siempre puede sustituirse por nata normal con la precaución de montarla sin pasarnos de tiempo para que no se convierta en mantequilla).

Montaje de la tarta 
Preparar la bandeja de presentación cubriendo los bordes con tiras de papel de aluminio que retiraremos al final, antes de colocar el fondant. Colocar en el plato de presentación el disco de hojaldre, que será la base de la tarta. Añadir una capa de crema de chocolate fina y distribuir unas almendras tostadas. A continuación colocar el primer disco de bizcocho, calar con el almíbar y cubrir con una capa generosa de crema de moka, distribuir por encima almendras fileteadas. Colocar el siguiente bizcocho, calar con almíbar y poner una capa de crema de chocolate. Siguiente bizcocho con crema de moka, siguiente con crema de chocolate y último con crema de moka. En cada uno se cala el bizcocho con almíbar y se distribuyen almendras al gusto.  Finalmente cubrir los bordes de la tarta con crema de moka generosamente porque ha de servir para nivelar los distintos pisos de la tarta. La tarta puede finalizarse distribuyendo por toda la superficie y por los bordes almendras fileteadas y estaría perfecta, pero... no sería una tarta del Atlético de Madrid.  
Por eso, si va a cubrirse de fondant como es el caso, se reservará en la nevera por unas horas. Si se dispone de poco tiempo se lleva al congelador por un rato. Finalmente estirar el fondant lo más fino posible y colocarlo sobre la tarta recortando el exceso. Decorar con los motivos que hayamos preparado, que deberán estar hechos con antelación. En este caso la copa del rey de este año, el escudo del Atlético de Madrid y la cinta, números y letras en fondant rojo. 
Solo una cosa me ha quedado rondando al probarla, la próxima vez haré la tarta sólo con moka, para potenciar más el sabor a café. 
A nuestro querido Antonio le gustó, espero que a Ustedes también.
Hasta la próxima, 

4 comentarios:

  1. Felicidades a Antonio por su 80 añitos y me alegro que te rodees de gente tan buena como dices y que encima le hagas una tarta tan bonita y buena. :)
    enhorabuena.

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  2. Gracias Myriam, tu siempre tan atenta.

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  3. Seguro que Antonio quedo encantado con esta tarta, te quedo muy bonita y seguro que estaba riquísima.
    Saludos

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  4. Ay Maria Dolores qué ilusión tu comentario.. ¡con lo que me gusta a mi tu blog, cuinant! Muchas gracias y sí, la verdad es que quedó buena.

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