miércoles, 11 de marzo de 2015

PASTEL DE GROSELLAS



No me pude resistir a comprar unas cajitas de grosellas cuando las vi en el supermercado. En nuestras islas no son habituales, ni siquiera fácil de conseguir, así que no dudé ni un poquito en llevármelas a casa sin tener muy claro que haría con ellas, aunque  hacía tiempo que quería probar a hacer un  pastel imposible de pronunciar por mi, Ribiselkuchen. 
Un bizcocho Austriaco con muchas grosellas y una buena capa de merengue que hace mas de tres años que había leído en el Blog Hierbas y especias y que no había probado porque no me atrevía con grosellas congeladas, que era las únicas que conseguía 
Me puse manos a la obra, y confieso que a la familia le encantó.
El bizcocho tenía un intenso sabor a limón y las grosellas tan ácidas mezcladas con el merengue resultaba una mezcla estupenda. Quizás que me quedé un poco corta con las grosellas que tenía que poner con el merengue, pero la receta está redactada con la cantidad que realmente tiene que llevar. 

Ingredientes para el bizcocho:

150 gr. de azúcar
150 gr. de mantequilla
4 yemas de huevo
1 sobre de azúcar avainillada o una cucharadita de aroma de vainilla
la ralladura de 1 limón
300 gr. de harina tamizada
1 cucharadita de levadura
50 ml. de leche
150 gr. de grosellas

Ingredientes para el merengue

4 claras de huevo
una pizca de sal
200 gr. de azúcar molida
150 g de grosellas

Preparamos el bizcocho haciendo primero una crema suave con la mantequilla a temperatura ambiente que batimos con las yemas, el azúcar, la vainilla, un poco de leche y la ralladura de limón.  Por otro lado mezclamos  la harina con la levadura en polvo y se lo añadimos a la masa anterior tamizando con un colador. 
Tiene que quedar cremosito, así que si vemos que falta un poco mas de leche se la podemos añadir, poco a poco.  Las grosellas  soltarán algo de jugo así que lo tendremos en cuenta porque no queremos que quede demasiado liquida la masa. 

En este caso se me quedaron tal cual las puse, en la parte mas alta. 
Engrasamos el molde, que en este caso utilicé uno de silicona desmoldable y metemos al horno a 170º. 
Yo añadí entonces las grosellas por encima, y se me mantuvieron bien repartidas, aunque es posible que si la masa está un poco liquida se vayan al fondo, pero no pasa nada. De todos modos la receta original dice que   es mejor  iniciar la cocción y a los 5-10 minutos echar las grosellas por encima, pero yo soy de las que no abre el horno hasta que no está casi terminado. 
Mientras cuece el bizcocho, montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Una vez esté casi montada, añadimos el azúcar molido y batimos de nuevo hasta que quede bien consistente. Y por último, añadimos el resto de  las grosellas y mezcla con mucha suavidad siempre en sentido envolvente.  Una vez hecho el bizcocho, cúbrelo con el merengue y al grill un poquito para que tome colorcito y se seque un poco el merengue  sin dejar de vigilarlo, porque se quema  con mucha facilidad. 
¡Ahora solo queda disfrutarlo¡





2 comentarios:

  1. Tiene una pinta estupenda!! con tu permiso me llevo un trozo.
    Un abrazo.

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  2. Una tarta riquísima y queda genial presentada.
    Besos crisylaura.

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