PASTEL VASCO

Una receta de Victoria C.
Con crema pastelera  dentro y masa quebrada por encima, perfecto para merendar

Si eres de las personas que aprecian las recetas y sabores clásicos, este será tu pastel favorito. Crema pastelera y una masa del estilo de la masa quebrada, pero más delicada y fina. La verdad es que yo le hubiese puesto canela en lugar de vainilla porque soy una amante de la canela y la cascarita de limón, pero como quise respetar la receta original, me contuve. Me tocaba preparar un postre para personas amantes de los sabores clásicos, tipo vainilla, crema pastelera, turrón, merengues y esos que de niña estaban todas las pastelerías, así que nada más tradicional que el pastel vasco que sinceramente los autores no se ponen de acuerdo en el origen, pero más de 200 años seguro.
Me vino bien esta receta porque la puedes preparar el dia antes y así estar más despejada si tienes invitados y muchas cosas que preparar, pero confieso que me confundí en el momento, no era un pastel para un postre, es como para una merienda con una taza de café o una infusión. Y dicho esto aquí va la receta, que aunque parece engorrosa realmente no lo es tanto.

INGREDIENTES
  •  150 gr de mantequilla
  •  120 gr de azúcar
  •  Un huevo y dos yemas
  •  270 gr de harina
  •  Una cucharadita de polvos de hornear (levadura royal)
 Para la crema pastelera
  • 375 ml de leche
  • 5 yemas de huevo
  • 65 gr de azúcar
  • 30 gr de harina
  • 1 cucharada de maicena
  • 1 vaina de vainilla o en su defecto  azúcar avainillada o una cucharadita de vainilla en pasta.
  • 3 o cuatro cucharadas de mermelada de cereza casera o de bote con muchos trozos de cerezas grandotes.
Con crema pastelera por dentro y cubierto de masa quebrada fina

PREPARACIÓN
  1. Empezamos con la crema pastelera, que si prefieres puedes hacerla el dia antes.
  2. Ponemos a calentar la leche con la vainilla, y cuando veamos que empieza a hervir retiramos y reservamos.
  3. En otro cuenco batimos las yemas con el azúcar hasta que blanquee y se vuelva esponjosa.
  4. Añadimos a las yemas la harina y la maicena tamizadas y mezclamos bien.
  5. Incorporamos la leche a la mezcla y removemos y ponemos al fuego sin parar de remover hasta que vuelva a hervir y espese.
  6. Apartamos del fuego y cubrimos con papel film tocando la superficie para que no forme capa, esperando a que enfríe  por completo y luego metemos en la nevera.
  7. Para la masa, batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que se quede muy cremosa y esponjosa.
  8. Añadimos huevos poco a poco y las yemas y batimos.
  9. Incorporamos la harina y la levadura. Mezclamos bien, preferentemente con máquina a la que pondremos el gancho. Es una masa bastante pegajosa y con las manos se nos puede hacer francamente incómodo. Cuando esté bien mezclada, dividimos la masa en dos trozos, uno mas grande con 2/3 de la masa y otro más pequeño con  1/3 de la masa.
  10. Ponemos el primer trozo sobre un papel de horno y encima otra hoja de papel, estiramos con el rodillo formando una base que luego cubrirá el fondo de nuestro molde y los bordes. Hacemos lo mismo con el otro trozo de masa que luego nos servirá para cubrir la tarta, por eso es algo menor, no Llevamos a la nevera al menos una hora yo la dejé toda una mañana. Tiene que estar bien fría para poder manipularla bien.
  11. Ahora ya engrasamos un molde desmontable redondo de 20-22 cm.
  12. Extendemos nuestro circulo mas grande de masa con un rodillo y cubrimos el molde, base y paredes Hay que hacer bordes bien altos.
  13. Encendemos el horno a 180ºC.
  14. Cuando tengamos cubierta la base del molde, rellenamos con la crema pastelera.
  15. Ahora ponemos una capa de mermelada.
  16. Sacamos el resto de la masa y una vez extendida cubrimos el pastel con el disco y pellizcamos  los bordes cosiendo la masa del borde con la tapa para que quede bien selladita.
  17. Recortamos el borde sobrante.
  18. Pincelamos la superficie con una de las claras que nos han sobrado y al horno durante unos 40 minutos.
  19. Sacamos el horno y dejamos enfriar antes de desmoldar.
  20. Una vez fría decoramos como más nos guste,  yo hice unas rayas con un tenedor y al ser un postre vasco lo habitual es dibujar sobre el pastel un lauburu típico de la zona.
  21. Una vez frío conservamos en la nevera, pero sacamos 20 minutos antes de servir.
Pastel perfecto para merienda, con crema pastelera y masa quebrada

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